En consulta, es cada vez más frecuente que algunos pacientes refieran que les han diagnosticado “mácula seca” y pregunten si existe algún tratamiento disponible. Sin embargo, desde el punto de vista médico, conviene precisar que la mácula no es una enfermedad, sino una estructura anatómica normal del ojo, localizada en el centro de la retina y responsable de la visión central de alta precisión.
Cuando se habla coloquialmente de “mácula seca”, lo habitual es que se esté haciendo referencia a la degeneración macular asociada a la edad en su forma seca o atrófica, conocida como DMAE seca, una enfermedad para la que tradicionalmente no existían tratamientos específicos capaces de modificar su evolución.
Actualmente, la DMAE seca continúa sin una cura definitiva capaz de revertir el daño retiniano ya establecido. No obstante, el abordaje de esta enfermedad ha evolucionado y hoy en día contamos con tratamientos innovadores que pueden ayudar a ralentizar su progresión en pacientes seleccionados. Desde Clínica Rahhal, te explicamos en este artículo en qué consiste esta nueva opción de tratamiento para la mácula seca o DMAE seca, cuándo puede estar indicada y por qué es importante realizar una valoración personalizada.
¿Qué significa tener mácula seca?
Aunque es muy común escuchar el término “mácula seca”, no existe una enfermedad llamada exactamente así. La mácula no es una patología, sino una estructura del ojo situada en la parte central de la retina, encargada de la visión central y detallada, necesaria para leer, reconocer rostros o distinguir elementos pequeños.
Cuando se utiliza esta expresión, normalmente se hace referencia a la DMAE o degeneración macular asociada a la edad en su forma seca o atrófica. Se trata de una enfermedad degenerativa que afecta progresivamente a la mácula y puede provocar pérdida de nitidez en la visión central.
Por este motivo, ante un diagnóstico de “mácula seca”, lo importante es confirmar si realmente se trata de una DMAE seca, conocer su fase evolutiva y valorar qué seguimiento o tratamiento puede estar indicado.

¿Existe tratamiento para la mácula seca?
La DMAE seca, o degeneración macular asociada a la edad en su forma seca o atrófica, no cuenta actualmente con una cura definitiva capaz de revertir el daño retiniano ya establecido. Por eso, cuando un paciente pregunta si existe tratamiento para la mácula seca o si la degeneración macular seca tiene solución, es importante distinguir entre curar la enfermedad y ralentizar su progresión.
Aunque durante años el abordaje de la DMAE seca se basaba principalmente en el seguimiento oftalmológico, el control de factores de riesgo y determinadas recomendaciones nutricionales, actualmente existen tratamientos avanzados que pueden valorarse en pacientes seleccionados, como la fotobiomodulación macular.
Este tratamiento no debe interpretarse como una cura definitiva, sino como una opción dirigida a ayudar a ralentizar la evolución de la enfermedad. Por ello, antes de valorar cualquier abordaje terapéutico, es importante comprender que, aunque no existe cura para la DMAE seca, sí pueden existir opciones para preservar la función visual durante más tiempo.

Degeneración macular seca: tratamiento innovador con fotobiomodulación
La fotobiomodulación macular puede valorarse en pacientes seleccionados como un nuevo tratamiento para la degeneración macular seca, siempre tras una evaluación oftalmológica especializada.
Se trata de un procedimiento no invasivo, indoloro y ambulatorio, que se realiza en consulta sin necesidad de cirugía ni inyecciones intraoculares. Su objetivo es aplicar luz de baja intensidad sobre la retina para estimular determinados mecanismos celulares implicados en el metabolismo retiniano y ayudar a ralentizar la progresión de la enfermedad.
El tratamiento de fotobiomodulación para degeneración macular seca se estructura en las siguientes fases:
1. Valoración oftalmológica inicial
El primer paso antes de indicar la fotobiomodulación es confirmar el diagnóstico y conocer con precisión el estado de la retina. Para ello, el paciente debe ser valorado por un oftalmólogo especialista en retina, que estudiará si se trata realmente de una DMAE seca y descartará otras patologías maculares que puedan requerir un abordaje diferente.
Durante la valoración, el oftalmólogo estudia el estado de la mácula mediante pruebas específicas, como la OCT macular, que permite analizar con detalle las capas de la retina. También se tienen en cuenta la agudeza visual, la presencia de drusas, los signos de atrofia y la fase evolutiva de la enfermedad.
Esta fase es fundamental, ya que la fotobiomodulación no está indicada en todos los pacientes ni en todas las fases de la degeneración macular seca. Solo tras esta valoración individualizada puede determinarse si el tratamiento es adecuado para cada caso.
2. Aplicación de la fotobiomodulación macular
Tras la valoración inicial, si el especialista considera que el paciente es candidato, se programa el tratamiento con fotobiomodulación macular. Este se realiza de forma ambulatoria, en consulta, mediante la aplicación controlada de luz de baja intensidad sobre la retina.
Durante la sesión, el paciente permanece sentado frente al equipo y sigue las indicaciones del profesional sanitario. La técnica no requiere cirugía, anestesia general, colirios anestésicos ni inyecciones dentro del ojo.
Al finalizar, el paciente puede continuar con su rutina habitual, ya que la fotobiomodulación no precisa ingreso ni un periodo de recuperación postoperatoria.
3. Seguimiento y control de la evolución
Una vez finalizado el tratamiento, se programan revisiones oftalmológicas para evaluar la evolución de la enfermedad y la respuesta individual del paciente.
Durante estas visitas, el especialista en retina valora la agudeza visual, compara las pruebas de imagen con estudios previos y comprueba el estado de la mácula. El objetivo es determinar si la enfermedad se mantiene estable, analizar la evolución funcional del paciente y decidir si es necesario mantener controles periódicos o plantear nuevos ciclos de tratamiento.
Este seguimiento es fundamental, ya que la DMAE seca es una enfermedad crónica y progresiva que requiere control oftalmológico a largo plazo.

¿Cómo saber si soy candidato a un tratamiento para la mácula seca?
No todos los pacientes con DMAE seca son candidatos al mismo tratamiento. La indicación puede depender de la fase de la enfermedad, del estado de la mácula y de los resultados obtenidos en la exploración oftalmológica.
Por este motivo, es fundamental realizar una valoración por parte de un especialista en retina. En esta evaluación individualizada se analizan aspectos como:
- Confirmar que realmente se trata de una DMAE seca o degeneración macular asociada a la edad en su forma seca o atrófica.
- Descartar otras patologías maculares que puedan requerir un abordaje diferente.
- Valorar la fase evolutiva de la enfermedad.
- Estudiar el estado de la mácula mediante pruebas de imagen como la OCT macular.
- Analizar la agudeza visual y la repercusión funcional en la vida diaria.
- Revisar la presencia de drusas, signos de atrofia u otros cambios retinianos.
- Tener en cuenta antecedentes personales, factores de riesgo y evolución previa.
Esta valoración es esencial porque la fotobiomodulación macular no está indicada en todos los pacientes ni en cualquier fase de la enfermedad. Solo tras un estudio oftalmológico completo es posible determinar si este tratamiento puede ser adecuado para cada caso.

Preguntas frecuentes sobre el tratamiento para la mácula seca
Si todavía te quedan dudas relacionadas con el tratamiento para la mácula seca, a continuación respondemos algunas de las preguntas más frecuentes que nos plantean los pacientes en consulta:
¿Cuál es la diferencia entre degeneración macular seca y húmeda?
La DMAE seca está relacionada con cambios degenerativos asociados a la edad, la acumulación de drusas y, en fases avanzadas, la atrofia de las células retinianas. Suele evolucionar de forma lenta y provocar una pérdida gradual de la visión central.
La degeneración macular húmeda, en cambio, aparece cuando se forman vasos sanguíneos anómalos bajo la retina que pueden filtrar líquido o sangre. Suele evolucionar más rápido y requiere tratamiento precoz.
¿Cuáles son los síntomas de la degeneración macular seca?
La degeneración macular seca puede avanzar lentamente y, en fases iniciales, no siempre produce síntomas evidentes. Cuando aparecen, suelen afectar a la visión central, provocando pérdida de nitidez, dificultad para leer, necesidad de más luz para realizar tareas de cerca o problemas para reconocer rostros.
En fases más avanzadas, el paciente puede notar una mancha o zona borrosa en el centro del campo visual.
¿Cuáles son las causas de la degeneración macular seca?
La degeneración macular seca se relaciona principalmente con el envejecimiento progresivo de la retina, especialmente de la mácula. No suele deberse a una única causa, sino a la combinación de varios factores, como la edad, la predisposición genética, los antecedentes familiares, el tabaquismo, el estrés oxidativo y algunos factores cardiovasculares.
Con el paso del tiempo pueden acumularse depósitos llamados drusas bajo la retina, que se asocian al deterioro progresivo de la mácula. En fases avanzadas, este proceso puede producir atrofia de las células retinianas y afectar de forma significativa a la visión central.
¿La fotobiomodulación cura la mácula seca?
No. La fotobiomodulación macular no cura la “mácula seca” ni revierte el daño retiniano ya establecido. Además, conviene recordar que el término médico correcto es DMAE seca.
La fotobiomodulación debe entenderse como una opción terapéutica para pacientes seleccionados con DMAE seca, cuyo objetivo es ayudar a ralentizar la progresión de la enfermedad y preservar la función visual durante más tiempo.
¿La fotobiomodulación puede tratar cualquier problema de mácula?
No. La fotobiomodulación macular no está indicada para cualquier problema de mácula. Puede valorarse en determinados pacientes con DMAE seca o degeneración macular asociada a la edad en su forma seca o atrófica, pero no sustituye los tratamientos necesarios en otras enfermedades maculares.
Otras patologías maculares como la DMAE húmeda, el edema macular, el agujero macular, la membrana epirretiniana u otras alteraciones de la retina requieren un diagnóstico específico y un abordaje diferente. Por eso, antes de indicar cualquier tratamiento, es imprescindible realizar una valoración oftalmológica completa.
Contenido médico supervisado por la Dra. Rahhal
Licenciada en Medicina por la Universidad de Valencia, habiendo realizado la especialidad de oftalmología en el Servicio de Oftalmología del Hospital La Fe. Cuenta con numerosas publicaciones nacionales e internacionales en el campo de la investigación de patologías oftalmológicas.
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