El paso inicial de esta técnica es la creación del flap de tejido corneal que tras el remodelado de la córnea será devuelto a su posición original. Para ello, se coloca sobre los párpados un instrumento llamado blefarostato que los mantendrá separados y evitará parpadeos involuntarios.
Un anillo de succión de diámetro ajustado y centrado en la pupila se aplica sobre el ojo para mantenerlo inmóvil. En este momento el paciente sentirá una presión sobre el ojo.
A partir de aquí, el flap puede crearse de dos formas distintas:
- Mediante un instrumento quirúrgico de alta precisión llamado microqueratomo, se retira parte de la córnea dejando al descubierto su sección intermedia, llamada estroma, sobre la que se incidirá con el láser.
- Mediante láser de femtosegundo (femtoLASIK) que genera pulsos muy cortos de luz infrarroja que inciden a una profundidad de la córnea previamente programada generando burbujas microscópicas de aire que separan el tejido corneal. Descubre más sobre el uso del láser femtosegundo para miopía.
El tejido corneal retirado se conoce como flap y permanece unido al ojo por un extremo por medio de una bisagra del mismo tejido corneal que facilitará su posterior recolocación. Una vez retirado el flap, la visión del paciente se vuelve muy borrosa, tan sólo será capaz de ver luces blancas alrededor de la luz roja del láser.