La tonometría es una prueba diagnóstica que permite medir la presión intraocular, un parámetro fundamental en la evaluación de la salud ocular. Este valor es clave para valorar el equilibrio entre la producción y el drenaje del humor acuoso, y su control resulta especialmente importante en la detección y seguimiento del glaucoma.
Existen distintos métodos para su medición, como la tonometría de aplanación o la tonometría sin contacto, que permiten obtener valores precisos. Estas mediciones deben interpretarse teniendo en cuenta otros factores clínicos, como el espesor corneal.
La inclusión de la tonometría en la exploración oftalmológica permite una valoración completa del estado ocular y contribuye a la detección precoz de patologías oculares, así como a orientar el diagnóstico y el manejo terapéutico en cada paciente.


