La quemosis conjuntival es un edema localizado en la conjuntiva del ojo que se produce por la acumulación de líquido en este tejido, lo que provoca una elevación o hinchazón visible de la superficie ocular. También puede acompañarse de otros signos como enrojecimiento, lagrimeo o sensación de cuerpo extraño.
El desarrollo de esta condición puede ser agudo o progresivo, dependiendo de la causa. Se asocia con frecuencia a procesos alérgicos, inflamatorios o infecciosos, aunque también puede estar relacionada con alteraciones vasculares o linfáticas.
La valoración clínica de la quemosis conjuntival es fundamental para determinar su origen y valorar su evolución. La exploración oftalmológica permite establecer el diagnóstico y definir el tratamiento o seguimiento más adecuado en cada caso.


